x,y and z / spanish

Conversacion romántica en formato wildstlye. El día en que X, Y y Z se sentaron a hablar de la calle como espacio de creación.

La calle otra vez

I. Y y Z sentados en un banco bebiendo vino de una botella negra sin etiqueta. Entra X a escena.

X. ¿Por qué la calle? ¿Por qué en la calle?

Z. La calle es un espacio desordenado, aparentemente caótico, en constante ebullición. Una posición al margen, en la que confluyen adolescentes, inmigrantes, enamorados, viajeros, artistas y demás outsiders. No hablo de la calle física, sino de la poética. Un lugar donde todos somos otros, donde nadie es dios ni esclavo, donde el agua hierve sin fuego y la mala hierba crece sin temor. La calle es un proceso libre, imprevisible, nebuloso, oscuro y salvaje, pero dulce; un lugar invisible, que aparece y desaparece y que no puede ser definido porque no tiene reglas, ni parámetros, ni coordenadas. La calle solo existe mientras tiene lugar la calle y ninguna institución, museo, ni libro podrá conservarla jamás

Y. Es un espacio perfecto para la creación.

X. Si la calle es algo tan abstracto, ¿no pensáis que puede parecer pretencioso y contradictorio tratar de comprenderla o definirla?

Y. No se trata de definirla. No creo que exista una definición posible para algo tan complejo y a la vez tan sencillo. La idea es acercarse a ella, aproximarse a algunas de las estructuras que la componen. Comprenderla, sí, no tanto en su forma como en su poesía….insisto.

Z. La calle se desarrolla dentro de los parámetros del caos. Caos entendido como la suma de todos los órdenes. Caos no es entropía. Caos es creación continua. Caos es naturaleza y es Tao. Caos nunca murió. La calle es una celebración de la vida.

X. ¿Qué se puede encontrar en las paredes que no se pueda encontrar en un taller?

Y. Son un formato libre e impredecible que se extiende más allá de los límites de la propia pared. El perro meando, la señora mayor que se apoya, los reflejos del sol o la lluvia forman parte de la intervención. La pintura es solo el acento que reclama la atención del espectador.

Z. A mi me parece interesante cómo el graffiti abusa de las paredes, transgrediendo su función oficial. Las paredes están pensadas para manejar la vida en las ciudades, pero no para ser manejadas por la vida en las ciudades. En lo que podíamos llamar un efecto espejo, la pintura consigue invertir la soberbia con la que el hormigón se impone ante las masas. Una pared pintada deja de ser un limite para convertirse en un canal de comunicación abierto, con el se puede llegar a muchísima gente.

II. Se oye un fragor de tormenta, con rayos y truenos.

X. ¿Pintar en la calle sigue teniendo una lectura política? Después de 40 años, ¿el graffiti sigue transgrediendo la ciudad?

Y. ¡Por supuesto! Bajo el paraguas de la seguridad y la convivencia, el sistema limita nuestras libertades a su mínima expresión. Generalmente pocos cuestionan estas estructuras, ni se plantean que igual el mundo podría ser un poco más amable si funcionase de otra manera. Uno de los puntos más interesantes del graffiti es precisamente el uso que genera de la ciudad. Cuando alguien hace una firma en una pared o pinta un mural, se esta apropiando momentáneamente de esa pared obviando las restricciones que se lo prohíben. De una forma simbólica el graffiti está construyendo pequeñas zonas autónomas en las que, por un momento, el escritor de graffiti actúa bajo sus propias normas; evidenciando que es posible construir la ciudad desde abajo; demostrando que otro mundo es posible, abriendo una grieta en el corazón de la ciudad. Es como un truco de mágia.

Z. Alguien ha dibujado una valla detrás de la valla.

X. ¿Donde está la frontera entre Graffiti y Street art?

Z. No creo demasiado en las definiciones, es una forma de encerrarse y de limitar el campo de acción. Estamos hablando de pintura, de jugar, de experimentar, de investigar y a lo mejor también de graffiti.

Y. El Street art es un marca con la que el sistema ha conseguido comercializar el graffiti. Es la parte más amable del movimiento, pero también la más superficial. Aquello que desde el campo del arte se puede rescatar del graffiti es precisamente la acción, la apropiación de espacios en las ciudades. Defiendo el graffiti desde el prisma del arte de acción, no desde la pintura.

X. ¿Y cuándo desaparecen?¿qué pasa cuando borran las pinturas o desaparecen las intervenciones?

Y. Nada importante. La calle sigue su ciclo, es inevitable. Uno de los valores del arte en la calle es precisamente que es efímero. Está vivo y se adapta a cada época y a cada momento. Una firma en una pared es la prueba de que alguien ha hecho uso de esa pared sin obedecer las normas que se lo prohíben. A esto me refiero cuando digo que la calle es un proceso libre. Es un espacio de todos y de nadie en el que, inesperadamente, suceden cosas. Pero igual que alguien ha hecho uso de ese espacio, otras personas también pueden hacer lo mismo y pintar encima. El equipo de limpieza de la ciudad también puede venir y limpiarlo. Y seguro que más tarde viene otra persona y vuelve a pintar encima. ¡Es un sistema vivo! Dentro de un museo esto no puede pasar porque los museos están muertos.

Z. Precisamente por esto el arte en la calle es tan fuerte, porque tiene la posibilidad de desarrollarse de forma autónoma. No es previsible y admite la sorpresa entre sus variables. A pesar de la evolución de los sistemas de control, la calle se mantiene libre; es como una niebla que nadie puede parar, es el caos que se apodera del orden, es la esencia misma de la naturaleza que no quiere ser controlada. Luchamos contra ella, pero ella siempre gana porque luchamos contra nosotros mismos. Es la condición humana.

III. Suena una música solemne. Se oye ruido de cazadores. Z y Y continuan bebiendo.

X. …pero el graffiti ha conseguido entrar en los museos.

Y. No lo creo. Han conseguido entrar algunos artistas que vienen del graffiti, pero el trabajo que hacen dentro no puede ser catalogado de la misma forma. El graffiti sigue en la calle.

Z. Cuando sacas agua del río, el agua se estanca aunque el río sigua corriendo.

X. entonces ¿Qué sentido puede tener trabajar dentro de los espacios del arte (galerías, museos, instituciones)?

Y. Es una herramienta para desarrollar y difundir ideas. Es un campo al que suele acceder gente especializada y/o interesada en el tema, por lo que el lenguaje que se utiliza puede ser más complejo. Una exposición puede ser una puesta a punto con la que reflexionar y cuestionar tu trabajo en la calle. Creo que es necesario diferenciar el trabajo en galerías del trabajo en la calle. Es un tema complicado, propicio a las contradicciones y al que todavía hay que darle muchas vueltas. Es triste darse cuenta de la presión que ejerce el dinero en todo esto. Hay mucho menos romanticismo del que se vende.

Z. No tiene ningún sentido. Los escaparates de la cultura solo muestran aquellas manifestaciones recuperables para el espectáculo. Los espacios oficiales del arte trabajan para buscar la sonrisa del poder, convirtiendo a los artistas en los bufones del rey.

X. Pero no se puede negar que el dinero es uno de los valores de cambio de este sistema.

Y. Por supuesto. No quiero decir que esté en contra de la existencia de un mercado del arte, solo que, como siempre, donde hay dinero hay intereses e interesados. Creo, que es importante ser consciente de eso para decidir en qué partida jugar tus cartas.

Z. La sociedad de consumo reduce el arte a un catalogo de productos consumibles. La poesía esta fuera de este juego, no es algo que pueda ser consumido porque no es un producto, es la vida misma.

X. El arte en la calle es un arte efímero y local. Generalmente es poca gente la que puede acceder directamente. Igual reproduciéndolo en cuadros se puede transportar a otros lugares.

Y. Querer meter un graffiti en un cuadro es como querer meter un árbol en una maceta. Una planta de interior no es naturaleza igual que un cuadro hecho con aerosol no es graffiti.

Me gustaría pensar que el arte en la calle surge de un diálogo con la ciudad, con las calles, con las paredes, con los paseantes… Lo más interesante de las pinturas no es lo que se pinta, sino lo que no se pinta. Una intervención en una pared marca un punto de atención en un espacio que tiene una historia concreta y un contexto determinado que condicionan profundamente el carácter de la intervención.

Z. Arte es investigación y experiencia, no representación ni espectáculo.

X. Igual una solución intermedia podría ser exponer fotografías de estas intervenciones.

Y. Podría ser, aunque no tendría más valor que las fotos de un blog en internet. Entonces es mejor hacer un blog, porque vas a poder llegar a mucha más gente.

X. ¿Un blog?

Z. Si, un blog

Salen todos menos Z, que continua bebiendo